Todo es un paisaje es un proyecto en desarrollo que a través de la mirada busca el derecho de los cuerpos a también ser un paisaje. Es el registro de un diálogo entre los cuerpos y las flores, es una práctica simbólica permanente que devuelve a los cuerpos el afecto y la ternura, es encontrar en las flores un cuerpo y en los cuerpos un paisaje vivo.
Con este proyecto quiero encontrar rasgos específicos que doten de identidad a los cuerpos y las personalidades que los atraviesan y así construir, mediante el vínculo afectivo, un camino para el registro de sus formas y sus horizontes; la construcción de una imagen a partir de la ternura, recorrer la piel para darnos cuenta de la existencia del otro.